
Un ritual para compartir
La mejor jugada es quedarse.
En mi casa, el billar es la excusa perfecta para quedarse un rato más.
Un taco, un buen trago y el piano de fondo. Se juega sin prisa, se celebra cada tiro y se brinda por el que falla.


Un ritual para compartir
En mi casa, el billar es la excusa perfecta para quedarse un rato más.
Un taco, un buen trago y el piano de fondo. Se juega sin prisa, se celebra cada tiro y se brinda por el que falla.
